Fortnite sin límites afecta a tus hijos

Fortnite no es el problema en sí mismo, pero la falta de supervisión y control parental sí puede generar efectos negativos en el comportamiento de los más chicos. La sobreexposición y la ausencia de límites claros afectan directamente la regulación emocional, especialmente en edades tempranas.

Los errores más comunes que cometen los padres son no establecer horarios de juego, permitir partidas sin pausas, no hablar con sus hijos sobre lo que juegan e ignorar las señales de frustración que pueden aparecer durante o después de las sesiones.

Con acompañamiento y reglas claras, Fortnite puede ser una experiencia positiva. Sin control, puede convertirse en un problema.